sábado, 20 de diciembre de 2014

Recordando a Morente

El 13 diciembre se cumplieron 4 años del fallecimiento del genial cantaor nacido en el el Albaicín granadino; Enrique Morente. Un hombre con una insólita trayectoria en el mundo del flamenco y una capacidad creativa extraordinarias, considerado uno de los grandes renovadores del flamenco, aunque siempre desde el respeto. Quisiera recordarle por su última obra, dedicada a un artista de mi tierra; Pablo Ruiz Picasso. El disco lleva por título ''Pablo de Málaga'', portada con dibujo de una preciosa guitarra picassiana donde Morente pone voz y música a varios de los poemas escritos por el malagueño.

 
 
En el libreto aparecen unas ilustraciones muy interesantes en torno a la guitarra:
 
 


 
Se trata de tres dibujos que Picasso realizó utilizando una técnica muy simple de puntos y líneas, que había tomado de los diagramas de las constelaciones; dibujos creados en Juan-les-Pins, durante el verano de 1924, que pertenecen a la serie llamada “Estudios de guitarra”, y sobre los que Jessica Bridoux formula las siguientes observaciones:
 
 
«En el año 1924, Picasso desarrolló una serie de dibujos, principalmente de guitarras, en los que utilizaba exclusivamente puntos y líneas. A pesar de la simplicidad de los elementos utilizados para la composición la expresividad de las figuras es indiscutible: el espacio en blanco es explorado y configurado a través de la repetición de signos, donde el umbral entre la abstracción y la representación es bastante pequeño. [...] Parece que en estos dibujos Picasso invita al espectador a rememorar el juego infantil en donde la diversión está en unir una serie de puntos numerados para descubrir la figura oculta.
Por otra parte, la composición y los elementos utilizados para la creación de estos dibujos han sido comparados con los diagramas de las constelaciones, donde las estrellas son representadas por medio de puntos (más o menos gruesos, dependiendo de la intensidad de la estrella) que se unen a través de líneas imaginarias que originan figuras diversas sobre la esfera celeste.»


 
 
De los textos y poemas Morente dice:
 
 
''Me llamó la atención el sentido de la libertad y el desenfado que había en su falta de pretensión como escritor, ya que todas sus líneas estaban escritas con amor y gracejo, sentido que no había perdido de su condición de malagueño, recordando constantemente la luz, los sabores y los olores de Málaga.''
 
La música de ''Pablo de Málaga'' es marcial, experimental y excitante. El disco abre con ''Guern-Irak'' con una potente batería con intenciones de imitar un bombardeo sobre poblaciones civiles, tragedia plasmada por Picasso en el famoso cuadro ''El Guernica''. También es un alegato en contra a lo que sucede en Irak casi a diario. ''Tientos griegos'' está compuesta por batería marcial y programaciones electrónicas. El cante más puro de ''Borrachuelo con aguardiente''. En ''Autorretrato'' podemos oír la voz sampleada de Picasso hablándonos de la nostalgia que siente por su Málaga al estar en condición de exiliado o la emocionante ''Adiós Málaga'' que cierra el disco. ''Pablo de Málaga'' es una obra rompedora como también lo fue ''Omega'', aunque personalmente ''Pablo de Málaga'' me gusta más.
 
Más allá de recopilaciones y directos, ''Pablo de Málaga'' ha quedado como la obra póstuma del genial cantaor granadino.
 
Un regalo para los oídos libres de prejuicios.
 


viernes, 19 de diciembre de 2014

Abdullah Ibrahim, el pianista que vino de África.

 
 

 
Adolphe Johannes Brand, conocido en el mundo del jazz, primero como Dollar Brand y posteriormente como Abdullah Ibrahim, es un pianista, saxofonista, violonchelista, flautista, cantante y compositor, nacido en Cape Town, República Sudafricana, el 9 de octubre de 1934.
 
Imbuido de los conceptos del free jazz, graba con Elvin Jones (1966) y trabaja con John Coltrane, Sunny Murray, Ornette Coleman y Don Cherry. Gracias a una beca de la Fundación Rockefeller, permanece tres años estudiando en EE. UU., periodo en que toma el puesto de pianista de la big band de Duke Ellington, durante una gira. Más tarde regresa a Sudáfrica, donde se convierte al Islam, cambia su nombre a Abdullah Ibrahim, y se dedica al saxo soprano.
 
Su estilo funde la herencia de sus raíces africanas, con un profundo conocimiento de Ellington y Thelonious Monk. Posteriormente abandona los conceptos free y su música se vuelve más lírica, serena y etérea, aunque de una belleza que te arrastra sin remedio.
 
Sus discos a piano solo son todo un monumento al instrumento, casi de obligatoria escucha, ya que en mi opinión es como mejor se expresa, solo ante el piano sin otro acompañamiento.
 
Este hombre a sus 80 años sigue pariendo obras maestras una detrás de otra sin despeinarse. ''África'' es una palabra muy recurrente en los títulos de sus obras, no olvida cuales son sus raíces, y es algo que en mayor o menor medida esas raíces siempre la encontramos en sus composiciones.